
La mayoría de los trabajadores argentinos no se desempeña en el campo para el que se formó. Según un estudio elaborado por Bumeran sobre una muestra de 2.391 casos en cinco países de la región —Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú—, el 61% de los empleados en el país trabaja en un área ajena a lo que estudió, y solo 2 de cada 10 ejerce la profesión que imaginó durante su infancia. Argentina encabeza esta tendencia entre los países relevados.
La brecha entre formación y empleo no es nueva, pero persiste. El dato actual representa una leve mejora respecto del año anterior, cuando el porcentaje de trabajadores en esa situación alcanzaba el 63%, aunque la proporción continúa siendo mayoritaria.
La edad es un factor determinante en esta relación. Entre los trabajadores de 18 a 30 años, el 74% se desempeña en un área no vinculada con su formación. Ese porcentaje desciende al 59% en la franja de 30 a 50 años, y al 52% entre los mayores de 50, lo que indica que la correspondencia entre estudios y empleo tiende a consolidarse con el tiempo.

También se registran diferencias por género. El 70% de las personas que no se identifican ni como hombres ni como mujeres afirma no trabajar en algo relacionado con lo que estudió. Entre los hombres, esa proporción es del 61%, mientras que en las mujeres desciende al 59%, siendo ellas quienes presentan mayor coherencia entre formación y ocupación dentro del relevamiento.
Frente a esta situación, las percepciones de los trabajadores son variadas. El 35% expresa agradecimiento por contar con empleo, aun cuando no se corresponda con su formación o aspiraciones. El 31% manifiesta frustración por no poder desarrollarse en el área que estudió o soñó, y un 12% declara insatisfacción. En términos generales, el 84% de los trabajadores argentinos afirma no sentirse satisfecho con su empleo actual, el nivel más elevado entre todos los países incluidos en el estudio.
Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint, señaló que "los resultados del estudio muestran una desconexión entre la formación y el desarrollo profesional" y que "Argentina lidera la tendencia en la región con el 61% de los talentos que no trabajan de lo que estudiaron".
El desajuste no se origina, en la mayoría de los casos, en la elección educativa. El 53% de los trabajadores argentinos estudió algo vinculado con lo que soñaba ser de niño, lo que indica que la ruptura entre expectativa y realidad ocurre principalmente al momento de ingresar al mercado laboral. Las carreras más elegidas fueron Ingeniería (22%), Profesorado (16%), Marketing (12%), Derecho (10%) y Periodismo (8%).

Sin embargo, las ocupaciones actuales presentan un panorama diferente. Entre las mujeres, los empleos más frecuentes son ventas (30%), docencia (25%) y atención en caja (21%). Entre los hombres predominan también las ventas (37%) y la atención en caja (17%), seguidas por ingeniería (9%).
En cuanto a las habilidades más valoradas en el mercado actual, los trabajadores mencionan competencias vinculadas a la informática, el trabajo en equipo y la capacidad de estrategia y negociación. Por su parte, entre las nuevas generaciones se observa un cambio en las aspiraciones laborales, con una creciente inclinación hacia actividades ligadas a la creación de contenido digital y la exposición pública, como ser influencer o youtuber.